Nico, el perro de Gonzalo, se puso muy contento con la llegada de Trompita.
El sábado le dieron a papá el regalo del día del padre, que le gustó mucho y luego fueron a comer a casa de los abuelos, Manuela y Ramón. El domingo visitaron a la abuela Josefina y a su perrita Luna y se fueron todos a comer chocolate con churros a Santander.
El lunes no había cole así que Trompita y Gonzalo fueron artistas por un día y se fueron al estudio de pintura del abuelo. Para no ensuciarse se pusieron una bata.
Más tarde se fueron a saltar en las colchonetas de las fiestas y a los columpios.
¡Vaya fines de semana más movidos!, ¡Trompita no para, va a adelgazar un montón!

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